GumercindoCoverHuehuetenango cuenta con una gran lista de compositores que han dado vida a muchas de las más conocidas melodías tradicionales de Guatemala. Uno de ellos Gumercindo Palacios Flores. Destacado músico que nació en la aldea Jumaj dentro de la cabecera departamental de Huehuetenango el día 9 de Julio del año 1904. Hijo de Juan José Palacios y Vicenta Flores.

Don Gumercindo se sintió llamado a los círculos musicales, y específicamente a los de la marimba, apenas a los diez años de edad, actuando por vez primera en el conjunto que en aquel entonces se llamó “Las Chorchas”. Debido a su excepcional talento musical, muy pronto fue llamado por otros dos grandes Maestros del Conservatorio los hermanos Eliseo y Simón Castillo para integrar el conjunto de marimba “Andina” en donde actuó por varios años. Cuando tocaba en dicho conjunto y a la edad de solamente doce años tuvo la inspiración para crear su primera melodía “Sueños amorosos”.

En 1921 toda su familia se ve obligada a emigrar a México, al estado de Chiapas y durante los siguientes 18 meses para poder sobrevivir, él junto a su padre y hermano Leandro fabricaron una marimba propia con madera que fue posible encontrar en la localidad. Este instrumento fue el que con el tiempo se convertiría en el famoso y célebre conjunto de marimba “Río Blanco” o de “Los Hermanos Palacios”.

GumercindoPalacios
Gumercindo Palacios Flores

Al retornar del exilio, Gumercindo Palacios se enamora y contrae matrimonio con quien fuera su compañera de toda la vida Doña Soledad Chávez de Palacios, en quien fuera inspirado el vals “Soledad”. Un tiempo después escribió la pieza “Lagrimas de Telma” que por muchos años y hasta la fecha es una de las melodías favoritas del auditorio guatemalteco y ha sido interpretada y grabada por diversos conjuntos musicales del país a través de los años y por ello también escuchada en todos los ámbitos de la república como si se tratase del himno sentimental de la marimba.

Más tarde, Don Gumercindo recibió clases de solfeo con otro de los prominentes talentos musicales el Maestro Jesús Tánchez lo cuál le sirvió para extender su repertorio musical. Muchas de sus sensitivas melodías fueron dedicadas a familiares, amigos, entidades o eventos sobresalientes de Huehuetenango, destacando entre muchas “Migdalia Azucena”, “Aura Marina”, “Nora Zilda”, “Flor de Luz”, “Himno a las Fiestas Julias”, “Olímpico”, “Mayra y Sergio” y el que sería un homenaje póstumo a su compañera de toda la vida “Flores para mi Cholita”. Incluso en cierta ocasión y después de haber estado gravemente enfermo, compuso el blues “Los Jorges” el cuál creó en gratitud a tres eminentes médicos de aquella época (Jorge Altuve Arriola, Jorge Vides Molina y Jorge Calderón Taracena) quienes lo atendieron . Además en su extenso repertorio de creaciones existen también algunas piezas de música con estilo autóctono, de las cuáles se distinguieron “Loro y pájaro”, “El Chepus” y “Los leoncitos”.

GumercindoFCDurante toda su trayectoria artística fue reconocido por instituciones locales, regionales y nacionales como uno de los mas prominentes talentos de Guatemala ya sea como músico, compositor o ejecutor de la marimba. Uno de los más destacados reconocimientos de la época fue el que otorgara en el año 1978 el Canal 11 de la Televisión Nacional a través del desaparecido programa “Campiña” que era en aquel entonces el más importante para la difusión cultural y el entretenimiento en todo el país. En dicha ocasión se transmitió un programa especial desde la ciudad de Huehuetenango acerca de él, su vida y su composición “Lágrimas de Telma”.

En 1982 fue también homenajeado en el V Festival Nacional de Marimbas y en ese mismo año la Asociación Guatemalteca de Autores y Compositores le condecoró con la Medalla de Oro. En aquellos años las comunicaciones digitales y globales no eran siquiera algo imaginable y la en cambio la difusión radial era lo que determinaba la importancia de los eventos en el país o fuera de él. Es por ello que cuando los guatemaltecos residentes en Estados Unidos también rindieron homenaje a Don Gumercindo Palacios, aquel evento fue considerado de gran relevancia para lo que era posible alcanzar en la época. Lo que equivaldrá ahora a un “trending topic” en el Tweeter probablemente. Esto sucedió en el programa “Esta es Guatemala” en Los Angeles California a través de Radio Coffee y Radio Recuerdos, ambas de carácter latino. Dicho programa fue retransmitido por diversas emisoras locales y nacionales. Debido a su larga trayectoria, reconocimientos y como una persona destacada para la comunidad huehueteca la Corporación Municipal de Huehuetenango le dio el título en 1986 de “Ciudadano Excelente”, como un ejemplo del aporte de su talento e inspiración personal a la música nacional y la vida de cada guatemalteco.

Fue precisamente en aquel año de 1986 que el insigne músico, compositor y marimbista falleció, dejando un vacío irremplazable en los círculos musicales y por supuesto familiares. Huehuetenango vio así partir a unos de los últimos genios musicales que ha dado el departamento. Muchos homenajes llegaron posteriormente a su muerte. Tres días de duelo fueron decretados por el Gobierno Central y en la ciudad cabecera de Huehuetenango el pabellón fue izado a media hasta. En un acto oficial se proclamó el Acuerdo Municipal donde se le declaraba “Hijo Predilecto de Huehuetenango”.

Como legado de su inspiración, talento y amor por la música quedan hoy todas las composiciones que se escuchan de generación en generación en diferentes emisoras en todo el país y fuera de él, cuando un guatemalteco vuela con su sentimiento a través de todas las emociones que le produce Guatemala, al escuchar la marimba con las melodías del huehueteco Gumercindo Palacios Flores.

“Lágrimas de Telma” · Composición: Gumercindo Palacios Flores – Letra: Adalberto Herrera Castillo

Interpretación: Marimba Chapinlandia

Qué gratos son los recuerdos,
cuando se tuvo un querer,
una ilusión, un sueño
que hoy, nos habla del ayer. 

Qué tristes son para el alma
las notas de una canción,
cuando llegan en la calma
a perturbar el corazón. 

Recordar algún querer
es otra vez volver a amar,
recordar es perdonar,
es suspirar por el ayer. 

Comprobar con ilusión
que al corazón le pertenece,
recordar también es insistir,
es seguir siendo fiel hasta morir!

Ay corazón!, te sientes triste,
porque ya no existe
aquella ilusión.
Ay corazón!, por eso mi canto
es el llanto de la evocación. 

 


Artículo escrito con información que concedieron en entrevistas personales algunos familiares de Don Gumercindo Palacios. 

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